Enfocarme en una sola cosa
"El que mucho abarca, poco aprieta".
Últimamente he tenido el enfoque muy claro en 1 sola cosa. CAREER.
Es mi fuego interior personal en este momento.
Se ha vuelto mi propósito.
Me enorgullece y me emociona seguir construyendo mi camino profesional.
AHHHH, algo bello.
Cuando querer todo termina en nada
Recuerdo que el año pasado, interiormente me cargaba muchas hiper-exigencias, unas más inconscientes que otras.
Quería crecer en TODO.
Comenzar a ver tracción en muchas áreas.
La intención era buena, pero hoy comprendo que cuando tengo el foco en muchas cosas, las tengo en ninguna.
Este hecho me recuerda mucho al famoso dicho de:
“El que mucho abarca, poco aprieta”.
Y indeed.
El burnout disfrazado de ambición
Cuando he querido concentrarme en avanzar en muchas cosas —sin importar la buena intención, la disciplina o la visión— simplemente es insostenible a largo plazo.
Caigo en un burn-out, dejo de disfrutar realmente las cosas, y las termino mejor soltando.
¿A alguien más le pasa?
O sea, quieres rifártela:
comenzar a comer mejor,
ejercitarte,
tener un gran trabajo,
comenzar un negocio, un proyecto, un emprendimiento,
leer más,
tener una gran relación,
viajar,
pasar más tiempo con tus amigos, con tu familia,
meditar,
tiempo para ti,
tener un chingo de lana,
descansar,
tiempo de calidad con Dios,
fomentar buenos hábitos,
fiesta…
etc etc etc.
Que pasen muchas cosas, al mismo tiempo, todo súper wow, y ajá…
lo queremos ya.
La crisis de los veintes
La verdad, así pensaba en estos últimos 2 años, comenzando cuando me dio mi primera crisis de los veintes a los 23 años.
¿Cómo chingados le haré para lograr todo lo que quiero —o se supone que quiero— en la vida?
Recuerdo que esa pregunta me hacía perder la esperanza y me inmovilizaba.
Cuando crecer deja de ser cómodo
La vida no es tan fácil como se plantea.
Más si vienes de un contexto en el que, gracias a Dios y a tus padres, no te hizo falta nada.
Me refiero a que tu familia siempre estuvo ahí para brindarte lo necesario, cuidarte y simplemente impulsarte,
pero no necesariamente con las herramientas necesarias para triunfar en la vida adulta.
Eso ya depende de cada quién.
“Todo depende de mí”
Hubo un punto de partida en el que a mis 23 años dije:
esto depende de mí.
Mi vida depende totalmente de mí.
Depende de mí qué hago.
(Y sí, al principio sonaba aterrador, pero cuando cambié de perspectiva, en realidad, es liberador y esperanzador).
En lugar de lamentarlo y pensar:
“chin… todo depende de mí, mejor ni hago nada, estoy perdido…”
cambié la perspectiva a:
“ahuevo, todo depende de mí.
Sé que no será fácil, pero wey, todo depende de mí.
Puedo construir en mis términos, diseñar mi propia vida y comenzar a disfrutar el proceso de hacerlo a mi manera”.
Forjar valores (de verdad)
Desde ese cambio de perspectiva, comencé a forjarme valores.
Una de mis últimas relaciones me mostró un verdadero espejo de mí mismo.
Necesitaba forjar realmente los valores que yo decía que vivía, cuando en realidad no era del todo cierto.
Desde entonces, comencé a fijarme 5 valores gobernantes.
Valores que gobernaran mi vida y que, en momentos de incertidumbre y duda, me ayudaran a mantener un norte.
Tardé aproximadamente 1 año en poder definir bien estos valores.
Y aunque creo que seguirán optimizándose con el tiempo, hoy trato de vivir bajo ellos:
Mis valores gobernantes
1. Libertad
Buscar espacios y relaciones donde me sienta libre interiormente.
2. Verdad
Seguir y buscar siempre la verdad;
no hacerme pendejo ni hacer pendejo a otros cuando conocemos la verdad.
Vivir con honestidad.
No caer en el hoyo negro de que todo es relativo y la chingada.
Nel. Sí hay verdades y hay que buscarlas.
3. Autenticidad
Ser siempre yo.
No dejar que mi esencia, mi luz, se apague —ni por nada ni por nadie—.
No buscar complacer a los demás.
No seguir el status quo.
Decir lo que necesita ser dicho, no lo que quieren escuchar.
Ser yo, sin disculparme.
Unapologetically myself (pinche palabra, nunca sé escribirla bien, gracias autocorrector).
Escuchar a mi instinto, expresarme, seguirlo, sin que me importe la opinión de quien no concuerde.
4. Orden
Vivir un estilo de vida ordenado.
Usar mis fortalezas de organización y disciplina a mi favor.
Crear sistemas y procesos que me sostengan a largo plazo.
Ordenar mi vida interior y exterior:
mente, semanas, días, cuarto, ropa, auto, herramientas de trabajo.
No se trata de ser rígido, sino —como leí en un Substack que me gustó—
“Live a Disciplined Life, Spontaneously.”
5. Amor
El valor base y más importante.
Proviene de mi fe y amor a Dios.
El amor es más grande que la fe y la esperanza.
“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”
— 1 Corintios 13:13
Antes que profesión, metas o logros, venimos a este mundo a amar y ser amados.
6. Curiosidad (valor adicional)
Ser curioso —no del chisme, sino del aprendizaje—.
Mentalidad de alumno.
Aceptar que no lo sé todo y jamás lo sabré.
Preguntar. Escuchar. Aprender.
Especialmente valioso en el ámbito profesional.
Un enfoque distinto
Al comenzar este año, adopté un enfoque distinto:
enfocarme en 1 cosa.
Los valores ya son la base.
Lo demás ha sido suficiente y valioso.
Tras este mes de enfoque claro, ha sido revelador.
Ser claro en lo que quiero, dedicarle horas diarias, semana tras semana, a esa 1 cosa…
y confiar.
Yo hago lo que está en mis manos.
Y dejo que los resultados recaigan en manos de Dios.
Kaizen: avanzar sin violentarme
Estoy siendo testigo de cómo las cosas se acomodan poco a poco.
No todos los días se siente avance.
Pero se trata de juntar ladrillitos.
De aportar 1% más.
Esto me recuerda a otro hábito japonés que amo: KAIZEN.
Kaizen es mejora continua.
Pequeños pasos diarios.
Constancia sobre intensidad.
No quiero ni puedo vivir dando el 100% siempre.
Prefiero dar 1% diario, sostenido, real.
En este momento, ese enfoque es mi carrera profesional.
Seguir formándome.
Aportar valor real.
Vivir el trabajo con sentido.
Cierre
Enfocarme en 1 sola cosa ha sido liberador.
No busco perfección ni idealismo.
Busco claridad, asombro y avanzar paso a paso.
Hago lo que está en mis manos.
Y confiando el resto en manos de Dios.
Este espacio es mi refugio.
Mi forma de pensar en voz alta.
De ser yo, abiertamente.
Si te sirve, te invito a quedarte.
Un fuerte abrazo,
— JP
#tusveintes #ConFe #ConIntención

Una invitación al movimiento
Gracias por leer Tus Veintes.
Este es un espacio de reflexión, crecimiento y acompañamiento para quienes nos estamos construyendo desde cero en nuestros veintes.
Aquí se vale equivocarse, sentirse perdido, abrumado, explorar, reinventarse, estar en crisis, comenzar por primera vez, volver a intentar.
Porque así son los veintes. De eso se trata. ;)
Si lo que leíste resonó contigo, te invito a suscribirte abajo y formar parte de esta comunidad en construcción.
Vamos paso a paso. Juntos.
Te quiero escuchar.
Este espacio no es solo para leer.
También es para hablar, compartir y acompañarnos.
Si te nace, cuéntame en los comentarios:
¿Qué estás viviendo hoy en tus veintes?
¿Qué te pesa últimamente?
¿Cuál es tu mayor reto ahora mismo?
¿Dónde te sientes perdido, cansado o en proceso?
Te leo con atención y respeto.
No estás solo. Aquí se vale decirlo. 🙌


