No existe un camino perfecto para ti.
La vida no es lineal: se vale regresar, volver a intentar y confiar en lo que aún no puedes ver.
Nos vendieron una idea peligrosa:
que existe un camino correcto, lineal y sin errores, y que si te sales de él… ya fallaste.
La vida no funciona así.
La vida no es una línea recta
Es un camino con giros, pausas, regresos, intentos nuevos y vueltas inesperadas.
Habrá temporadas de claridad.
Y otras donde nada parece tener sentido.
Eso no significa que estés haciendo algo mal.
Significa que estás viviendo.
La vida no se vive en línea recta
Muchos crecemos con la presión de “no equivocarnos”:
elegir bien la carrera,
elegir bien el trabajo,
elegir bien el camino… desde la primera vez.
Pero nadie nos dice algo importante:
no existe un camino perfecto para ti.
Existe el camino que vas construyendo mientras avanzas.
Y ese camino se ajusta sobre la marcha.
Se vale regresar.
Se vale volver a intentar.
Se vale cambiar de opinión.
Se vale decir: “esto ya no es para mí”.
No todo lo que empieza tiene que durar para siempre.
Y no todo lo que dejas fue un error.
A veces solo fue parte del recorrido.
No sabes lo que Dios tiene para ti (y eso está bien)
Una de las cosas más difíciles de aceptar es esta:
no sabes exactamente qué viene después.
Dios no suele darte el mapa completo.
Te muestra el siguiente paso.
Y sí, eso puede dar miedo.
Pero también es una invitación a confiar.
Confiar en que incluso los caminos que hoy no entiendes
están formando algo que mañana sí tendrá sentido.
No todo se acomoda rápido.
No todo se revela cuando tú quieres.
Pero eso no significa que estés perdido.
No te rindas demasiado pronto
Si hoy estás dudando de ti,
si sientes que vas tarde,
si piensas que “ya deberías estar en otro lugar”…
Quiero decirte algo con calma:
No te rindas.
No sabes lo que te espera.
No sabes a quién aún no conoces.
No sabes las oportunidades que todavía no llegan.
No sabes lo que Dios tiene preparado para ti.
Hay esperanza.
Y aún queda mucho, mucho recorrido.
De verdad.
Y eso me emociona para ti.
Vivir no es llegar, es caminar
Muchos viven esperando llegar a “ese punto” donde todo se resuelve.
Cuando tenga tal trabajo.
Cuando gane tal dinero.
Cuando sea tal persona.
Y se les va la vida esperando.
La vida no es el destino.
Es el recorrido.
Como decía Peter Pan:
“To live… would be an awfully big adventure.”
Y una aventura no es perfecta.
Tiene riesgo.
Tiene intentos fallidos.
Tiene giros inesperados.
Pero también tiene crecimiento, sorpresa y sentido.
Caminemos sin prisa, pero sin rendirnos
Si hoy no tienes claridad total, está bien.
Si tu camino no se parece al de los demás, también.
No existe un camino perfecto para ti.
Existe tu camino.
Y mientras sigas caminando —aunque sea lento, aunque sea con miedo—
vas bien.
Yo creo en ti.
Y todavía queda mucho por delante.
Un abrazo fuerte.
Nos leemos en la próxima entrada.
—
– JP
#TusVeintes


